Protegemos las entradas de nuestros hogares con diferentes modelos de puertas que nos ofrecen mayor seguridad que las puertas convencionales. Con ellas nos sentimos a salvo de posibles intrusiones, tanto si estamos en el interior de nuestras viviendas como si nos encontramos fuera de ellas.

El riesgo de que nos entren a robar es real, es fácil que sepas de casos concretos que han ocurrido en el barrio. Quizás sea buena idea plantearse invertir en aumentar la seguridad.

Entre las opciones más comunes en el mercado nos encontramos con dos tipos de puertas: las puertas blindadas y las puertas acorazadas. Para determinar cuál de las dos es la opción más segura veamos a continuación las características y diferencias que destacan de cada uno de los dos tipos de puertas de seguridad.

Puertas blindadas

Este tipo de puerta es el más habitual. Está fabricada con la parte exterior y el marco de madera. En su interior cuenta con un refuerzo que consiste en una o varias chapas metálicas, por lo general planchas de acero, que les otorga una gran resistencia.

El sistema de bloqueo consta de unas barras cilíndricas de acero denominadas bulones que se activan al hacer girar la llave.

Puertas acorazadas

La puerta acorazada está fabricada casi en su totalidad en acero, dándole un gran nivel de resistencia. Cuenta con sistemas de bloqueos integrados en la estructura, otra característica que la hace ser de las más seguras del mercado.

Están recomendadas como puertas que se encuentran en el exterior, ya que además de su robustez aguantan mejor las condiciones climáticas adversas.

¿Cuál es la puerta más segura?

Una vez evaluados cada uno de los tipos de puerta como elemento de seguridad para nuestro hogar, podemos llegar a la conclusión de que las puertas acorazadas ofrecen mayor grado de protección frente a las blindadas.

Pero no tiene por qué ser la mejor opción para nuestro caso. Ambas son puertas de seguridad y dependerá de nuestras circunstancias para decidirnos por un modelo u otro.

La norma española UNE 85160 se refiere a las “Puertas y herrajes de seguridad” y hace su clasificación en función a la protección y clase de resistencia, sin tener en cuenta si son blindadas o acorazadas. Si están catalogadas como clase 3 o superior se considerarán puertas de seguridad.

El tipo de cerradura que se instale en la puerta es otro de los elementos importantes que tenemos que elegir con detenimiento. Encontramos desde las cerraduras cilíndricas más habituales hasta las multipunto o digitales. Una amplia gama a tu disposición que será el complemento ideal para reforzar tu puerta.

A la hora de decantarnos por uno de los dos tipos, debemos valorar las necesidades de la vivienda donde se va a instalar para saber cuál conviene. Ten en cuenta que cuanto mayor es la clase mayor será el nivel de seguridad y también variará considerablemente el precio, que puede oscilar entre los 400€ las blindadas a más de 1.000€ las acorazadas. Pero, ¿en cuánto dinero valorarías tu tranquilidad?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.